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"Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno; ni es bueno el maestro."
PROVERBIO CHINO
PROVERBIO CHINO
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20/4/13
3/3/13
Casas verdes
VIVIENDA Exposición en la Galería IFA de Berlín
Casas verdes
Rosalía Sánchez | Berlín
Asia alberga los proyectos más coherentes con el entorno, que explotan las energías alternativas y la recolección de agua de lluvia.
Personas víricas que consumen energía
PATRICIA RAMÍREZ
EL PAIS
Seguro que usted se ha visto alguna vez en esa situación en la que después de mantener una conversación con un amigo se ha sentido desolado, ha contemplado el mundo con más tristeza y menos entusiasmo que antes de empezar la conversación, o ha pensado: “Madre mía, a este amigo no le pasa nada bueno, siempre tiene una queja”. Y en situaciones extremas, ha escuchado el teléfono, ha visto el nombre de la llamada entrante y ha dejado de atenderlo porque sabe que esa persona, de alguna manera, le va a complicar la vida: le va a contar un nuevo problema o seguirá hablando de su monotema, por lo general con temática “desgracia”.
La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”. ¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.
El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.
Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a los victimistas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que los victimistas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no les presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía. “Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien” (Víctor Hugo)
Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.
Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimiento. Compañías peligrosas Frase – “Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás”, de William Faulkner, narrador y poeta estadounidense, premio Nobel de literatura en 1949.
Canción – ‘Las malas compañías’, de Joan Manuel Serrat.
Película – ‘Las amistades peligrosas’, con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer, Keanu Reeves y UmaThurman.
Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotencia y ansiedad.
Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que infringe dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.
Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar. Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.
“La tristeza del alma puede matarte mucho más rápido que una bacteria” (John. E. Steinbeck)
Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo. No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes. Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón. Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayuda, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos. Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.
La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”. ¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.
El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.
Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a los victimistas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que los victimistas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no les presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía. “Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien” (Víctor Hugo)
Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.
Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimiento. Compañías peligrosas Frase – “Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás”, de William Faulkner, narrador y poeta estadounidense, premio Nobel de literatura en 1949.
Canción – ‘Las malas compañías’, de Joan Manuel Serrat.
Película – ‘Las amistades peligrosas’, con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer, Keanu Reeves y UmaThurman.
Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotencia y ansiedad.
Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que infringe dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.
Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar. Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.
“La tristeza del alma puede matarte mucho más rápido que una bacteria” (John. E. Steinbeck)
Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo. No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes. Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón. Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayuda, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos. Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.
9/12/12
DERECHOS HUMANOS ¿UNA ESTUPIDEZ SUBIDA EN ZANCOS? Luis Martínez de Velasco
Uno de los reproches más frecuentes lanzados contra la DeclaraciónUniversal de los Derechos Humanos consiste en afirmar que no se trata de algo verdaderamente “real”, sino que se disuelve en buenas intenciones sin carácter vinculante ni fuerza jurídica. Haciendo abstracción de la existencia del Tribunal Internacional de La Haya ( cuya eficacia hoy día, sin embargo, aún dista bastante de ser satisfactoria), habría que matizar lo de “vinculante”. Los DDHH no son fáctica ni jurídicamente vinculantes, pero sí moralmente vinculantes. La razón es que los DDHH no son hechos físicos ni biológicos, sino valores espirituales que se rigen por una lógica distinta a la lógica de los hechos.
La labor de
fundamentación de lo que podríamos denominar un “punto de vista moral” (es
decir, aquel punto de vista encargado de captar, defender y promover valores)
posee una doble característica. Por un lado, adoptar una naturaleza pragmática.
Y, por otro, ser consciente de que su desarrollo ha de transitar por aquellos
senderos que, de un modo muy parecido al razonamiento matemático, se despliegan
“a contrapelo”, lo que se conoce clásicamente por reductio
ad absurdum. Veamos un poco en detalle cada una de estas dos
características.
Por fundamentación
pragmática de un concepto o de una teoría –en general, de cualquier
planteamiento teórico- se ha de entender aquella fundamentación que dirige su
mirada al resultado pragmático, conductual, derivado de la aceptación de dicho
planteamiento. En este sentido, la clave de una fundamentación pragmática
consiste en captar en qué tipo de seres nos convierte la asunción y
defensa de tal concepto o tal teoría. No es lo mismo, por ejemplo, creer en
un Dios “católico” que creer en un Dios “luterano”, ni es lo mismo creer en
algún tipo de Dios que no creer en ninguno. Las consecuencias prácticas nos
hablan de la estructura teórica de las creencias, permitiéndonos comprenderlas
y juzgarlas en función de la conducta que generan. Ahora bien, si hemos de
plantear bien las cosas, hay que decir que una fundamentación pragmática de una
teoría no se resuelve en la trivialidad de una pregunta como ¿para qué sirve
ser creyente o no serlo? a no ser situándonos en un marco
pragmático-trascendental encargado de elevar el tono de la pregunta: ¿en qué
contribuye este concepto o esta teoría o esta creencia a la emancipación de la
humanidad? ¿Cuáles son los resultados morales de la aceptación
de tal o cual creencia? (Normalmente este discurso debe desarrollarse en
tercera persona. Incluso el personaje de Unamuno, Manuel Bueno,
debía situar ahí su reflexión siempre –eso sí- que no se le ocurriera aplicarla
a sí mismo). Pues bien, en este sentido puede sostenerse que el apoyo a la
Declaración Universal de los DDHH viene a fundamentarse en el hecho
de que sus consecuencias prácticas hacen mejor a quien presta dicho apoyo. La
cuestión entonces no es ya responder a la hipotética pregunta de dónde se
encuentran los DDHH (pues, al no ser hechos físicos ni comprobables, no se
encuentran en ningún sitio, lo que da pie a empiristas como Rorty a negar
absolutamente su existencia y, por tanto, su validez), sino responder a la
pregunta pragmático-trascendental por excelencia: ¿qué consecuencias morales
producen en mí la asunción, defensa y difusión de los DDHH?
La segunda
característica señalada hace un momento, la de la fundamentación “a la contra”,
se encuentra estrechamente ligada a todo lo que acaba de señalarse. Si la
explicación de por qué asumir, defender y difundir el contenido de los DDHH se
basa en sus consecuencias morales, quiere decirse que la única manera de
reforzar tal género de fundamentación sólo puede consistir en esta otra
pregunta: ¿qué nos ocurriría como seres morales si no defendiésemos la
Declaración Universal de los DDHH? ¿En qué nos convertiría una
indiferencia –por no hablar ya de una beligerancia- en este sentido? Parecido a
aquel lema coreado en una manifestación a favor de la Escuela
Pública en Alemania (“si la enseñanza les parece cara, prueben con la
ignorancia”), el planteamiento aquí señalado bien podría decir algo así como
“si las cosas no van nada bien bajo el pabellón de los DDHH, imaginemos cómo
irían sin él”.
Naturalmente, todo
cuanto se lleva dicho viene a basarse, como todo planteamiento teórico que no
sea circular, en un entramado teórico a priori que se ha de dar por supuesto.
Tal entramado teórico no es otro que éste: la asunción de cualquier
planteamiento teórico y práctico ha de apoyarse, implícita o explícitamente, lo
quiera o no, en una amplia antropología encargada de darle sentido y solidez.
En este sentido, la antropología que respalda la asunción del contenido de los
DDHH posee una naturaleza clara e inequívocamente moral que
viene a definirse en los términos que vienen a continuación. El ser humano es un
ser absolutamente sagrado cuya plena realización exige el establecimiento de
una ética teleológica encargada de señalar que no vale cualquier realización de
la humanidad, sino sólo aquélla que garantiza el despliegue total de todas sus
potencialidades, tanto las físicas como las espirituales. En este mismo
sentido, es fácilmente constatable –no en la realidad, por desgracia, sino en
la conciencia del ser que se tome la molestia de pensar coherentemente este
asunto- que la humanidad no está en la Tierra para hacer
daño o recibirlo, sino para comprender y compadecerse del
dolor de los demás hombres (y de los animales). No hay religión ni metafísica
que no responda, cada una a su manera, este tipo de cuestiones. ¿Para qué
estamos en el universo y qué debemos hacer en él? Probablemente no haya
cuestionamientos más profundos y decisivos (y más angustiosos, si hemos de
decirlo todo) que estos dos.
Pues bien, los DDHH caen
en esta órbita. También aquí cabe la pregunta de si tales derechos contribuyen
–y en qué medida- a la plena realización física y espiritual del género humano.
Por eso la única manera coherente de abordar la
Declaración Universal de los DDHH es una manera idealista.
Cualquier forma empirista de enfrentarse a ellos (en unos planos psicológico,
sociológico, histórico, etc.) no tiene por qué carecer de utilidad, ni mucho
menos, pero la validez interna de los DDHH sólo puede depender
de una consideración fenomenológica –en la propia conciencia- del compromiso a
que desde el principio nos ata su simple mención.
Y con ello llegamos al
punto más peliagudo y decisivo de este asunto, a su sancta sanctórum.
Si el entramado a priori del que, teniendo en cuenta todo lo señalado hasta el
momento, se ha de partir necesariamente (si es que queremos dotar de sentido a
la existencia “moral” de los DDHH) posee una naturaleza muy parecida a la de
los axiomas –pensemos en axiomas lógicos o matemáticos-, quiere decirse que la
aceptación de tal axioma –hombre como ser sagrado- obliga a asumir el contenido
de los DDHH. Eso debemos aceptarlo por la fuerza lógica del nexo entre tales
derechos y el axioma en cuestión. Pero ¿qué razón nos obliga a aceptar el
axioma? Supongamos que partimos de un entramado axiomático (a = b, b = c). La
aceptación de la conclusión es obligatoria (a = c), pero no lo es la aceptación
de dicho entramado. ¿Estamos en la misma situación a la hora de enfrentarnos a
la obligatoriedad de asumir los DDHH? Si esta asunción fuera asimilable al del
ejemplo recién mencionado, tendríamos que aceptar que el aserto “nadie tiene
derecho a cargar de cadenas a un semejante” se deriva lógicamente (y, por
tanto, obligatoriamente) del aserto axiomático “el hombre posee el derecho
innato a la libertad”, aserto que, sin embargo, nos es posible rechazar de la
misma manera que antes hemos rechazado que a sea igual a b y b,
migual a c.
Por eso precisamente es
peliagudo este asunto. La cuestión depende de si nos es posible rechazar –y
desde dónde- el axioma (o entramado a priori) a la hora de abordar la solidez
de los DDHH. La verdad es que depende del plano teórico en que nos situemos. Si
se trata de un plano estrictamente lógico, la respuesta es positiva. Podemos
rechazar, en efecto, por lógicamente innecesario –como todo axioma- el axioma
del derecho innato a la libertad desbaratando así la conexión entre este
derecho y la inadmisibilidad moral del hombre cargado de cadenas. Sin embargo,
estamos hablando de situaciones concretas que contienen elementos de daño y de
dolor, y eso nos impide adoptar un punto de vista meramente “lógico” y nos
obliga –en conciencia- a adoptar un punto de vista que impida rechazar el
entramado a priori encargado de respaldar la Declaración Universal de
los DDHH. Que el hombre es un ser absolutamente sagrado refleja una “verdad
moral” residente en la conciencia y, por ello mismo, una intuición que resulta
irrechazable para cualquier humano que aspire a “dar la talla” como tal. La
teoría de las ideas innatas de Platón (que, como ya dijera Gadamer, posee un
pobre rendimiento teórico pero un excelente rendimiento pragmático al oponerse
a la intuición de la mente “en blanco”), o la concepción kantiana de la
conciencia a priori del deber son dos de los múltiples ejemplos de la defensa
de un planteamiento idealista de la existencia humana. Tal género de
planteamientos no carece, desde luego, de una naturaleza circular –exactamente
igual que los planteamientos contrarios-, pero su honradez está fuera de toda
duda.
24/11/12
Educación cerrará 12 colegios e institutos el próximo curso
La consejería alega falta de demanda y señala que se abrirán otros 23 centros
Los padres de uno de los colegios afectados, en Coslada, inician movilizaciones
En el colegio Agapito Marazuela, del municipio madrileño de Coslada, las clases empiezan con una pitada todas las mañanas desde mediados de la semana. La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) ha decidido movilizarse "todo lo que haga falta" para que no cierre el curso que viene. "Vamos a coger firmas por todo Madrid, no pararemos", asegura su presidente, Luis Ángel García, con un hijo en el centro. "No lo vamos a consentir". Denuncia que el centro al que van a trasladar a sus hijos, el colegio Hermanos Machado, "es más viejo y tiene peores instalaciones". El cierre del Agapito Marazuela entra dentro de los planes previstos por la Consejería de Educación para el curso 2013-2014.
Un portavoz de Educación asegura que se trata de un proceso de "fusión" de centros en siete localidades (Alcalá de Henares, Coslada, Madrid, Getafe, Móstoles, Aranjuez y Leganés) "para adecuar la capacidad de los centros a las necesidades de escolarización". En total, cierran 12 centros, como adelantó el diario El Mundo.
Son seis colegios, tres institutos y tres escuelas infantiles de segundo ciclo, para alumnos de tres a seis años. Desde la consejería aseguran que "todos los años se llevan a cabo fusiones en aquellas zonas donde el número de alumnos en edad escolar decrece de forma importante". En los dos últimos años, según las cifras oficiales, cerraron otros 12. Este curso se abrirán 23 centros nuevos (10 escuelas infantiles, ocho colegios y cinco institutos).
La consejera del ramo, Lucía Figar, ha defendido este miércoles las "fusiones" como "absolutamente justificadas por la matrícula que reciben, por cercanía con los centros públicos que van a ser fusionados", según las declaraciones recogidas por la agencia Europa Press. La consejera, que compareció en la comisión de Economía y Hacienda en la Asamblea de Madrid, asegura que las instalaciones que se vacían se destinarán a uso educativo, como una ampliación de la oferta alumnos con necesidades educativas especiales. Para Figar, este cambio está "aconsejado desde el punto de vista pedagógico".
En el caso de Coslada, según las cifras oficiales, el Agapito Marazuela tiene capacidad para 450 alumnos y 18 grupos y la matrícula es casi de la mitad: 231 estudiantes en 12 grupos. El Hermanos Machado, al que Educación trasladará a los estudiantes del Marazuela, hay 164 alumnos aunque la capacidad es de 395 plazas. "En ninguno de los casos los centros fusionados se acercan al 100% de su capacidad", añade el portavoz de Educación. La distancia entre los centros "es de entre 200 y 600 metros", añade. "No supondrán ningún problema de desplazamiento para los alumnos y sus familias".
Alcalá de Henares: El colegio Zulema desaparece y sus alumnos son trasladados al colegio Henares.
Coslada: El Agapito Marazuela (450 plazas, 231 ocupadas) se integrará en el Hermanos Machado, que actualmente tiene 164 alumnos. El Pio Baroja (450 plazas, 185 ocupadas) cierra y sus alumnos pasan al Virgen del Amor Hermoso.
Madrid: El colegio Nicolás Salmerón (97 plazas ocupadas de 450) cierra y sus alumnos van al Pintor Rosales. El Enrique Granados (225 plazas, 65 ocupadas) y el Vasco Núñez de Balboa (75 de 225 plazas) se trasladarán al República del Paraguay.
Getafe: El IES Silverio Lanza (con 300 de 700 plazas ocupadas) se fusionará con el IES Manuel Azaña (800 alumnos actualmente y 26 grupos). El centro resultante se ubicará en los dos edificios.
Móstoles. El IES Octavio Paz (280 de 1.000 plazas ocupadas) se fusionará con el IES Juan Gris (tiene ahora 500 alumnos para una capacidad de 650). Se ubicará en el Octavio Paz
Leganés: Las escuelas infantiles Valle Inclán y Verbena, con 36 y 33 alumnos, cierran. Los alumnos serán trasladados a colegios de infantil y primaria. Los primeros, al
Calderón de la Barca y los segundos, al Pérez Galdós.
Calderón de la Barca y los segundos, al Pérez Galdós.
Aranjuez. Cierra el colegio Miguel Puerta (125 niños de hasta seis años y 225 plazas en total). Los alumnos van al San Isidro.
3.000 estudiantes de Madrid sur afectados por la reorganización de los centros de educación
Sara García Toledano
La Conserjería de Educación comienza a notificar a varios centros del sur y
este de Madrid la decisión de reorganizar, fusionar y suprimir diversos centros
de educación. Una medida que afecta a 3.000 estudiantes de Alcalá, Aranjuez,
Móstoles, Getafe y Leganés.
Sara García Toledano 22.11.12.
La decisión de la Consejería de Educación de reorganización, fusión y
supresión de centros educativos para el próximo curso 2013-2014 afectara
a, como mínimo, 3.000 estudiantes de la zona sur y este de Madrid.
Esta decisión que afecta a al menos 11 centros entre los que se cuentan los
colegios de Infantil y Primaria Pío Baroja y Agapito Marazuela (Coslada)
comenzó a ser notificada la semana pasada a los centros afectados, colegios,
institutos y escuelas infantiles de Alcalá, Aranjuez, Móstoles, Getafe y
Leganés.
“Es una idea descabellada, no entendemos porque se ha tomado la decisión de
realizar la fusión y elegir para ubicar a los niños, el colegio más antiguo,
desfasado peor conservado y en peor estado a todos los niveles",
denuncia en la carta remitida a 20 minutos el AMPA del Agapito Marazuela.
Estos escolares tendrán que dejar su centro para instalarse en el
colegio Hermanos Machado. Por su parte, el centro Virgen del Amor
Hermoso acogerá a los niños del Pío Baroja, donde este lunes han empezado
las movilizaciones de protesta. "Anuncian que podemos escoger el centro
que queramos paran nuestros hijos, pero a nosotros nos cierran el colegio que
queremos", protesta otra madre en referencia al área única educativa impulsada
por la expresidenta Esperanza Aguirre y que este curso se estrena en
la región.
Pero otros muchos centros se ven afectados por esta nueva política, en el
caso de Getafe: El IES Silverio Lanza cerrará sus puertas para fusionarse con
el Manuel Azaña. El resultado será un centro gigantesco con siete grupos de 1º
de ESO, siete de 2º; siete de 3º; seis de 4º; cinco de 1º de Bachillerato y
cuatro de 2º de Bachillerato. El IES Alarnes deja de impartir la ESO y se
convierte en centro específico de FP. Los alumnos de Secundaria tendrán que
trasladarse al IES León Felipe, que está cerca pero es bilingüe. Este centro se
quedará en total con 22 grupos.
Móstoles es la localidad más afectada en Secundaria: El IES Octavio
Paz se fusiona con el Antonio de Nebrija, que será el resultante. El IES
Juan Gris se convierte en un centro específico de FP y deja de impartir ESO. El
IES Luis Buñuel deja de impartir Secundaria y envía a su alumnado a Los Rosales
para reconvertirse en centro de FP. El IES Felipe Trigo se reconvierte en
centro específico de FP (35 grupos) y deja de impartir Secundaria. Este
alumnado va a parar al Manuel de Falla.
En el caso de Leganés, los cambios afectan a la etapa de Infantil de 0 a 6
años. Las escuelas Valle Inclán y Verbena trasladan a su alumnado a los
colegios Calderón de la Barca y Benito Pérez Galdós, respectivamente. La
escuela de titularidad municipal de la Fortuna reduce su franja de edad a 0-3 y
no de 0-6 como actualmente. El alumnado 3-6 tendrá que matricularse en el
colegio Gonzalo de Berceo.
En Aranjuez, la escuela infantil Miguel Puerta deja de funcionar como tal y
albergará a la escuela oficial de idiomas, entre otros proyectos. Los niños
irán a parar al colegio San Isidro.
ENCUENTRA LAS DIFERENCIAS
Preámbulo de la LOE (2006): “Las sociedades actuales conceden gran
importancia a la educación que reciben sus jóvenes, en la convicción de que de
ella dependen tanto el bienestar individual como el colectivo.
La educación es el medio más adecuado para construir su personalidad, desarrollar al
máximo sus capacidades, conformar su propia identidad
personal y configurar su comprensión de la realidad, integrando la dimensión
cognoscitiva, la afectiva y la axíológica. Para la sociedad, la educación es el
medio de transmitir y, al mismo tiempo, de renovar la cultura y
el acervo de conocimientos y valores que la
sustentan, de extraer las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza,
de fomentar la convivencia democrática y el respeto a las
diferencias individuales, de promover la solidaridad y evitar
la discriminación, con el objetivo fundamental de lograr la necesaria cohesión
social. Además, la educación es el medio más adecuado para garantizar el ejercicio
de la ciudadanía democrática, responsable, libre y crítica, que resulta
indispensable para la constitución de sociedades avanzadas, dinámicas y
justas. Por ese motivo, una buena educación es la mayor riqueza y el
principal recurso de un país y de sus ciudadanos.”
Primer párrafo del Anteproyecto de la
LOMCE (2012) (Ley Wert): “La educación es el motor que promueve la competitividad de
la economía y las cotas de prosperidad de un país; su nivel educativo
determina su capacidad de competir con éxito en la arena internacional
y de afrontar los desafíos que se planteen en el futuro. Mejorar el
nivel de los ciudadanos en el ámbito educativo supone abrirles las puertas a
puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por
el crecimiento económico y por conseguir ventajas competitivas en
el mercado global.”
6/9/12
Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre de 2012
Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la
UNESCO, con motivo del Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre
de 2012
Este año, el Día Internacional de la Alfabetización gira
especialmente en torno a la relación fundamental que existe entre la
alfabetización y la paz.
Esto es algo de capital importancia en los turbulentos
tiempos que vivimos. Los países donde imperan patrones de violencia muestran
índices de alfabetización que están entre los más bajos del mundo. Los
conflictos siguen siendo uno de los principales obstáculos para el cumplimiento
de los objetivos de la Educación para Todos (EPT) y los Objetivos de Desarrollo
del Milenio (ODM). Los países afectados por conflictos albergan más del 40% de
los niños del mundo en edad de cursar estudios de primaria que no están escolarizados.
No debemos permitir que los conflictos priven a niños y
adultos de la crucial oportunidad de aprender a leer y escribir. La
alfabetización es un derecho humano básico y también el fundamento de toda
educación y del aprendizaje permanente. La alfabetización transforma la vida
delas personas, facultándolas para decidir con conocimiento de causa y
emancipándolas para que puedan ser protagonistas del cambio. La paz duradera
depende del advenimiento de una ciudadanía alfabetizada y del acceso universal
a la educación. En medio de las convulsiones políticas y la escalada de la
violencia en muchas partes del mundo, la alfabetización debe ser una prioridad
en los programas de consolidación de la paz de todos los países.
La paz y el desarrollo sostenible son interdependientes, por
lo que es esencial que se desarrollen y refuercen simultáneamente. La
alfabetización es también un factor de aceleración del desarrollo, que permite
a las sociedades crecer de forma más integradora y sostenible. Los programas de
alfabetización pueden ser un componente esencial de las estrategias de
desarrollo del futuro, un elemento que traiga consigo nuevas oportunidades y
competencias para todos. La suma de todo ello es indispensable para que se
cumplan los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los de la Educación para
Todos.
Se ha progresado hacia el logro de las metas de
alfabetización fijadas para 2015, pero quedan por delante formidables
obstáculos que es preciso abordar con mayor determinación internacional si de
verdad queremos cumplir las promesas formuladas en 2000 en Dakar. La UNESCO
cifra en casi 800 millones el número de adultos analfabetos que hay en el
mundo, y en 122 millones el número de jóvenes que no saben leer ni escribir.
Las mujeres y niñas representan cerca de dos tercios de esta población de
adultos y jóvenes analfabetos. Se está desaprovechando un gran potencial.
Podemos poner fin a este ciclo de exclusión. A todos nos
interesa conseguir que el mundo sea un lugar más alfabetizado. Cuando nos
acercamos al plazo de 2015 fijado para los objetivos de la Educación para
Todos, hemos cobrado un renovado impulso. La UNESCO ha trabajado
incansablemente para que la educación y la alfabetización ocuparan un lugar
preeminente entre las prioridades mundiales de desarrollo. La iniciativa “La
educación ante todo” del Secretario General de las Naciones Unidas, que se
pondrá en marcha oficialmente a finales de este mes, constituirá un poderoso
instrumento de promoción al más alto nivel.
Los galardonados de este año con los Premios Internacionales
de Alfabetización de la UNESCO demuestran que con buenos programas en la
materia se pueden obtener resultados excepcionales. Todos ellos son un vivo
ejemplo de la función central de la alfabetización en el fomento de los
derechos humanos, la igualdad entre los sexos, la resolución de conflictos y la
diversidad cultural.
En el día de hoy exhorto a las partes interesadas de todos los niveles a reforzar las alianzas que aceleren la prestación de servicios de alfabetización de calidad. Para que la alfabetización llegue a ser un verdadero instrumento de emancipación, es fundamental que los programas que la fomentan incorporen los valores de la paz, los derechos humanos y el civismo. La alfabetización puede abrir el camino de la paz y el desarrollo. Hagámoslo posible. Todos juntos y cuanto antes.
En el día de hoy exhorto a las partes interesadas de todos los niveles a reforzar las alianzas que aceleren la prestación de servicios de alfabetización de calidad. Para que la alfabetización llegue a ser un verdadero instrumento de emancipación, es fundamental que los programas que la fomentan incorporen los valores de la paz, los derechos humanos y el civismo. La alfabetización puede abrir el camino de la paz y el desarrollo. Hagámoslo posible. Todos juntos y cuanto antes.
20/6/12
La Comisión Europea pide a los países de la UE disminuir la tasa de abandono escolar
La Comisión
Europea pide a los países de la UE disminuir la tasa de abandono escolar
Dotar a los jóvenes con las competencias y las
cualificaciones adecuadas ayudará a luchar contra el desempleo juvenil, a
superar la crisis y a sacar el máximo partido de las oportunidades creadas por
la economía del conocimiento, que potencia la Comisión Europea. Un éxito a
largo plazo, al que solo se puede llegar con una financiación adecuada y
programas exigentes para educación y formación.
Europa ganará la batalla global del crecimiento, el empleo y
la competitividad gracias a una juventud bien formada. Para llegar a ese
objetivo es fundamental que los planes nacionales fijados por los Estados
miembros sean lo suficientemente amplios y eficaces.
España es el segundo país con más tasa de abandono
La tasa de abandono escolar prematuro en la Unión Europea está
en estos momentos en un 13,5 por ciento. Es inferior a la que había en 2010
(14,1 por ciento) pero no es suficiente, sobre todo si se tiene en cuenta las
grandes diferencias que hay entre los países. Se entiende que han abandonado
antes de tiempo su formación las personas de entre 18 a 24 años que tienen
cualificaciones de nivel del primer ciclo de enseñanza secundaria como máximo y
que han abandonado definitivamente los estudios. Los países que más tasa de
abandono escolar tienen en la UE son Malta, con el 33,5%, España con el 26,5 %
y Portugal, con el 23,2%. Aunque se han registrado progresos en los últimos
años, los jóvenes españoles que abandonan su formación escolar duplican la
media europea.
Los avances no son suficientes
La Comisión Europea pide mayor y mejor formación
universitaria
A pesar de que la crisis económica ha creado un contexto
difícil para el empleo, la educación superior sigue siendo una opción acertada.
Sin embargo, no se aprovecha lo suficiente las posibilidades que tienen las
instituciones de educación superior para cumplir su papel en la sociedad y
contribuir a la prosperidad de Europa. De aquí a 2020 el 35 % de todos los
puestos de trabajo de la UE requerirán cualificaciones de alto nivel,
actualmente solo el 26 % de la mano de obra dispone de titulación de educación
superior.
15/3/12
ENTRE
HOMBRES Y MUJERES por Pilar López Díaz
Hace varios días que la RAE está en los medios manifestando
su crítica y desacuerdo con las distintas y numerosas guías que, bajo el
auspicio de las feministas, se han venido publicado a lo largo de toda la
geografía española por grupos y asociaciones de mujeres, universidades,
ayuntamientos comunidades autónomas y otros organismos que aconsejan hacer
visible al 50% de la población, las mujeres.
En este artículo, voy a reflexionar sobre tres puntos: en
primer lugar señalo la gran importancia del lenguaje y me ciño a dos aspectos:
para nombrar lo que existe en la sociedad y así hacer visibles a las mujeres,
por un lado, y para construir modelos de identificación que influyan sobre las
generaciones futuras para erradicar la discriminación contra las mujeres y la
violencia de género.
En segundo lugar, trato de desactivar las declaraciones,
políticamente correctas, del supuesto compromiso de la RAE con la
igualdad y contra la discriminación sexual; y recojo comportamientos y
actuaciones que desdicen lo que afirman. También, defiendo el derecho
inalienable de las mujeres y de las feministas a tomar en sus manos sus propios
asuntos, el lenguaje, entre otros. Resumo el éxito total del papel de
vanguardia del movimiento feminista en los cambios que se han producido en la
sociedad española, y recuerdo el trabajo de las organizaciones, asociaciones y
de las expertas feministas sobre lenguaje desde hace décadas, ahora contestado
por los lingüistas.
En tercer lugar, visibilizo la que creo razón fundamental
por la que la RAE combate las guías para aconsejar un lenguaje inclusivo y no
sexista que no es otro que su progresiva implantación en la sociedad: en los
medios de comunicación, en las escuelas, en Internet y, también, en la
publicidad.
Porqué es tan importante el lenguaje
Sabemos que hay muchas lenguas en la India que todavía no
han etiquetado, es decir, no han asignado un término o una locución para
nombrar la violencia de género. ¿No existe la violencia machista en la India?
Claro que sí, pero todavía no le han puesto nombre; el poder patriarcal no ha
permitido visibilizarla, de manera que no han dejado que trascienda socialmente
el problema. Y si el problema no se nombra, nunca formará parte de los
problemas políticos a resolver porque no forma parte de la agenda mediática, y,
por tanto, no existe. Y lo que no existe, no se puede atender; y lo que no se
atiende, no se puede solucionar. Conclusión: Las mujeres maltratadas de estas
sociedades indias seguirán padeciendo la violencia de los hombres. Tan
importante es nombrarla.
Pero aquí la India queda lejos y el eurocentrismo aconsejará
no admitir el ejemplo. No importa, sabemos, que en nuestro civilizado país
hasta finales de 2004 no se atendió, como requería, el mismo problema, y por
eso se aprobó La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la
Violencia de Género. Con anterioridad, las feministas habían ido consiguiendo
que se aprobaran planes de igualdad y para la erradicación de la violencia de
género, pero la ley fue un hito y una referencia mundial; y hoy, aunque
todavía hay personas que la niegan y juristas que no la castigan, está muy mal
visto socialmente declararse a favor de los maltratadores y de la
violencia. Porque la nombramos.
Por otra parte, las psicólogas y pedagogas comprometidas con
la perspectiva de género valoran desde sus disciplinas la importancia que tiene
nombrar a las niñas y a las adolescentes, también a las mujeres, para llegar a
ser capaces de percibir su potencial y, por tanto, de enfocar su vida con
mayores grados de libertad que lo que les ofrece y nombra, hasta la saciedad,
la cultura patriarcal. Decía una autora a propósito de la influencia recibida
en la vida de la escritora Mª Teresa León, que había vivido la formación del
modelo de mujer intelectual que su tía, María Goyri, encarnaba. No nos
imaginamos la vida de una mujer intelectual sin el acceso libre a las palabras,
a los conceptos, a los libros, a la sabiduría. Y Mª Teresa León pudo acceder al
modelo porque era su tía quien lo detentaba. Necesitamos nombrar a las mujeres
que se han atrevido a introducirse en ámbitos laborales en donde desafiaron las
normas y han tenido éxito; por eso necesitamos el femenino de diputado, de
ingeniero, de astrofísico y de todas las profesiones. Necesitamos nombrar a las
científicas porque son pocas e incluso nombrándolas, como recomiendan las guías
que critica la RAE, los medios de comunicación y los libros en las escuelas
apenas las representan.
Hoy las mujeres no tienen modelos de identificación que no
sean patriarcales porque las representaciones androcéntricas las evitan y
esconden. El lenguaje sexista es tan torpe que no solo excluye los términos que
designan a las mujeres en grupos mixtos -como diputados y diputadas-,
sino que las maltrata simbólicamente, estereotipándolas en papeles de víctimas
y folclóricas, y disminuyendo sus logros en todos los ámbitos en los que están
ya presentes; ¿por qué las prácticas sexistas en los medios no informan
de las mujeres que han sabido superar experiencias de maltrato mientras que las
sobrerrepresentan en el papel de víctimas?; ¿por qué apenas hay expertas en las
noticias? Porque la mejor forma de mantener a las mujeres en situaciones de
dependencia y de sumisión es construyéndolas como víctimas y no como mujeres
capaces de dirigir autónomamente sus vidas.
La lengua es un instrumento de poder y, por tanto, un
asunto político que interesa especialmente a las mujeres
Como decía un reconocido sociólogo, no hay ningún aspecto de
la actividad humana que no esté recorrido por las desigualdades de género; y la
lengua, esa herramienta imprescindible para nombrar la realidad, no sólo no es
ninguna excepción, sino que es un arma fundamental de poder. Así que no es nada
extraño que, las feministas preocupadas desde hace mucho tiempo por la
situación de las mujeres, también queramos atender a este aspecto de la
realidad que nos afecta tan directamente. Las feministas sabemos que las
mujeres tenemos no ya la necesidad, sino la obligación, de actuar en todos los
ámbitos para hacer cambiar la sociedad patriarcal y así hemos venido actuando:
Cuando allá por 1982, en Boston, EE.UU., las feministas radicales abrieron la
primera casa de acogida para mujeres maltratadas, fueron objeto de mofa y
escarnio por sectores sociales que veían una injerencia extraña en la
iniciativa. Sin embargo, en los últimos 30 años, dicha iniciativa se demostró
totalmente pertinente de manera que, en nuestro país, son los ayuntamientos y
las comunidades autónomas quienes sufragan, al menos hasta ahora, los gastos,
con dinero público.
Y no puede ser de otra forma, las feministas son y están en
la vanguardia de los derechos de las mujeres y también lo han sido
respecto al lenguaje. En 1995 ya la Comisión Asesora sobre Lenguaje del
Instituto de la Mujer,Nombra, publicó "En femenino y en
masculino", apenas 36 páginas, con varias ediciones, que nos hicieron
reflexionar sobre el carácter sexista con que la Academia seguía recogiendo
ciertas definiciones, algunas aún hoy vigentes, como, por ejemplo, la palabra
huérfano/a: "Dicho de una persona menor de edad: A quien se le han muerto
el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre".
Acaba de entrar en el debate una legión de 500 lingüistas apoyando el
Informe de la RAE y que la gramática no es sexista, y no tiene ideología. ¿No
lo es esta entrada de huérfano/a del DRAE? Porque sexismo es "la
discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro"
¿No está la RAE considerando inferior a las mujeres respecto de los hombres
cuando sigue manteniendo que un huérfano o una huérfana lo es especialmente si
es el padre el que ha fallecido? Debería haber otra forma menos cínica de
recoger la habitual falta de corresponsabilidad masculina. Este es uno de
tantos ejemplos que se pueden proponer para demostrar que la gramática española
es sexista, aunque la RAE niegue su carácter normativo (¡para qué, entonces, el
Diccionario!).
El trabajo de los miembros de la Academia no se ha
posicionado claramente a favor de la igualdad entre mujeres y hombres, y, como
se puede comprobar en la práctica (hechos son amores, y no buenas
razones), no las han tenido en cuenta a lo largo de toda su historia.
Cómo pueden calificarse, si no, las declaraciones del actual director honorario
quien, con desgana paternalista afirmaba en 2009, cuando era director de la
RAE: "La Academia no quiere ser ni feminista ni machista, sino estar en
ese feliz punto medio". García de la Concha, en un asunto que tenía -y tiene-
tanta importancia social, como máximo representante de la RAE en aquel momento,
no podía ignorar el significado de ambos términos y considerarlos opuestos: si
es cierto que la RAE está a favor de igualdad, su director debe declararse
feminista porque serlo, según su Diccionario, significa exigir y defender
iguales derechos para las mujeres. Y, al mismo tiempo, declararse ferozmente
antimachista, oponiéndose, así, a actitudes prepotentes de varones que,
por el simple hecho de serlo, se creen superiores a las mujeres. O se está por
los derechos de las mujeres, o te crees superiores a ellas; no existe el
"feliz" término medio.
La práctica de esta institución machista es heredera directa
de los que les precedieron, que prohibieron entrar a las mujeres en las
universidades durante casi 800 años; hoy, en 2012, la Academia demuestra con la
elección de sus miembros, que es uno de los reductos más activos del poder
patriarcal. La RAE está constituida por 46 miembros numerarios de los cuales,
solo 5, son mujeres. Hoy, solo el 10% de los académicos son académicas y en
toda la primera parte del Informe de la RAE, "Sexismo lingüístico y
visibilidad de la mujer", se recogen varias premisas en donde quieren
demostrar que están por la igualdad y contra todo tipo de discriminación sexista.
Aquí hay algo que no casa: ¿está la Academia en contra de todo tipo de
discriminación con ese mínimo nivel de representación de mujeres? Si no
discriminan a las mujeres, dado que somos más del 50% de la población, y que
son mayoría las universitarias licenciadas con los mejores expedientes, y que
en todos los ámbitos de la sociedad hay mujeres capaces, con prestigio y
reconocimiento ¿por qué no las eligen? ¿Será porque el pensamiento de los
ideólogos de la Academia sigue siendo el de sus ancestros como cuando, para
rechazar la entrada de Emilia Pardo Bazán en la Academia le mandaron una carta
diciendo que no había "plazas para mujeres"? O, aún peor, ¿piensan
que no hay mujeres con méritos similares a los de los hombres que eligen? En
cualquier caso, con su práctica, la Academia discrimina a las mujeres.
Y no cabe eximir de responsabilidad a sus miembros: No
olvidemos que el sistema de elección es por cooptación, es decir, ellos mismos
llenan las vacantes que se producen por fallecimiento en el seno de la Academia
mediante el voto de quienes la integran (es el mismo sistema de votación que el
del Comité Central del Partido Comunista chino). Además, los cargos son
vitalicios, de manera que no están sujetos a reelección ocurra lo que
ocurra y fuere el que fuere el comportamiento de sus miembros. Cuando de hablar
de este asunto se trata, los miembros de la Academia suelen mencionar que poco
a poco se va poniendo remedio a esta escasa presencia femenina, que reconocen
mínima; pero las cifras no lo corroboran: desde el año 2000 han elegido a 18
hombres y a 4 mujeres.
¿Por qué precisamente ahora el Informe de la RAE?
La Academia no salta a la palestra para cuidar la pureza del
lenguaje porque este sea un debate "técnico" como les gusta
definirlo; lo que verdaderamente les ha movido a publicar este Informe es
querer restablecer el principio de autoridad que consideran socavado y que
niegan a quienes se han atrevido a recomendar expresiones que benefician los
cambios de la situación de las mujeres en la sociedad; es la lucha por mantener
la ideología de la supremacía masculina.
¿Por qué es ahora cuando se produce la declaración
institucional si las guías llevan ya años publicadas? Porque las
recomendaciones de las guías están tenido cada vez más influencia social;
porque sectores más amplios de la sociedad que el mundo del feminismo ya
utilizan el lenguaje inclusivo, con total naturalidad, cuando es necesario. Y,
seguramente, también la publicidad haya tenido algo que ver; desde hace varias
temporadas los grandes almacenes por antonomasia es habitual que se dirijan a
los niños y a las niñas. El departamento de marketing no puede permitirse ser
tan estúpido como para no saber que ya hay muchas niñas en las escuelas que no
se dan por aludidas cuando la maestra o el maestro se dirige a la clase solo
con el masculino genérico, niños.
En los medios de comunicación audiovisuales, pero también la
prensa e Internet, aunque no de forma generalizada, cada vez es más corriente
utilizar el desdoblamiento hombres y mujeres, niñas y niños o, no digamos,
padres y madres en las escuelas. Una anécdota que ocurrió en el programa de las
mañanas de fin de semana, en Rne, el pasado 11 de marzo, puede ser un ejemplo.
Al día siguiente de haber dedicado la tertulia al Informe de la
RAE, en donde, por cierto, no se manifestaron posiciones ultramontanas en
contra del lenguaje no sexista, incluso del desdoblamiento, ni siquiera por el
representante de la Academia, la conductora del programa, no precisamente
escorada hacia posiciones feministas habitualmente, escuchaba a un colaborador
leer el siguiente titular de una noticia: "¿Por qué los ricos viven más
años?". Cuando siguió leyendo, parece que a la periodista le asaltó la
duda y preguntó: "¿y las mujeres?". Le respondió el colaborador con
un: "Es un genérico, Pepa, no empecemos ya, ¿eh?". Ella continuó:
"Entonces di las personas ricas". Él: "¿Pero por qué tengo que
decir personas?. Ella: "Porque cuando dijiste los hombres, yo pensaba que
no entraba en esa categoría...". ¿Un poco de humor para enlazar con
la siguiente sección, "Chupa la gamba"? Pudiera ser, aunque no sería
muy extraño que, a partir de ahora, también en este programa se utilice mucho
más la palabra "persona" que se ha hecho hasta la fecha.
Y para terminar, creo que la RAE ha llegado tarde al debate
y sería un error que, reconociendo ya que determinadas expresiones lingüísticas
son sexistas, siguiera empecinada en deslegitimar irónicamente expresiones
inclusivas que, cada vez más, se están imponiendo en el lenguaje. Los tiempos
han cambiado y no se pueden poner puertas al campo, mucho más cuando ese campo
se llama Internet.
1/3/12
Artículo de Ángeles Caso. LO QUE QUIERO AHORA
Será
porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas
Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero
es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más
sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque,
a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y
horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá,
porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado
llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación
–al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto
llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.
Ángeles
Caso.
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